Estamos solos en la habitación. Es él quien pone el mando del ultrasonido en mi vientre y nos miramos a los ojos, rendidos ante la sensación de oír los latidos descobocados de nuestros hijos.
Nunca, estoy segura...pensamos estar ante esta situación. Jamás nos vimos teniendo bebés y levantando de las cenizas un imperio en conjunto pero sin embargo aquí estamos... en una sola piel haciendo algo tan maravilloso como crear nuestra propia vida en conjunto.
Y detrás de todo eso, suenan los corazones