Todavía tiemblo al recordarlo. No puedo negar que me afecta como siempre pero no me dejaré salirse con la suya esta vez. No soy la de antes y él tiene que currárselo mucho si pretende que le perdone. Eso, en caso de que lo haga.
—¿Dónde estabas?
—Despidiéndome de la mascarada —balbuceo nerviosa en una clara ironía.
—Parece que disfrutaste la fiesta —Ivanov me sonríe. Huelo a sarcasmo.
—Un poco sí —contesto sin mucha efusión —. Aunque hubiera adorado estar más tiempo me tengo que ir. Estoy cans