Carlos pudo ignorar a Elio, pero Bella se sintió mal por la situación. Se volvió hacia Elio. —Señor Hernández, ¿vamos juntos?
Elio asintió con tranquilidad. —Claro.
Mientras entraban en la comisaría, Bella se enteró de que el responsable de que le arrojaran pintura era el padre de Claudia.
Él, molesto por el encarcelamiento de su hija y por haber ofendido a Pedro, había visto cómo su negocio, que ya era modesto, se desmoronaba. No solo estaba endeudado, sino que también enfrentaba investigacione