—¿Volverás a casa más tarde? —preguntó Julio con cierta emoción.
Elena asintió. —Sí.
Julio se sintió satisfecho y, con la ayuda de Alicia, subió al coche sin más resistencia.
—¡Elena, esa mujer está interesada en Julio! ¡Ha venido tan rápido y se veía muy preocupada!
Comentó una enfermera en cuanto Julio se fue.
Elena respondió con naturalidad: —Quizás.
—¡Entonces Julio está enamorado de ti y esa mujer de él! ¡Es un triángulo amoroso! —continuó la enfermera.
Elena soltó una risa contenida. —Eso