Deirdre supo que Brendan la estaba mirando desde el momento en que él levantó la cabeza.
Podía sentir su intensa mirada. Aún podía sentir su mirada clavada en su rostro, incluso cuando lo único que veía era oscuridad.
Deirdre bajó la mirada y se sintió tan abrumada por las emociones de su corazón que ni siquiera podía oír su propia respiración.
Brendan se inclinó para besar los labios de Deirdre.
Se tomó su dulce tiempo y la besó suave pero cariñosamente, como si la estuviera conquistando