Al igual que el comentario de la señora Brighthall, Deirdre se había estado quedando en casa porque no estaba presentable.
Brendan quiso añadir algo más, pero sonó su teléfono. La voz de Sawyer sonó al otro lado cuando atendió la llamada. "Señor Brighthall, ha llegado la señora McKinnon. ¿La dejo entrar ya en la mansión? O...".
Brendan estaba a punto de ordenarle a Sawyer que la dejara entrar cuando vio que Deirdre levantó bruscamente la cabeza y se le iluminaron los ojos. De ahí que cambiara