Deirdre olió una tenue fragancia dulce de osmanto procedente de Ofelia. Aunque no era fuerte, no escapó de la nariz de Deirdre.
Y es que recordaba con claridad que Ofelia se tapaba la nariz y tosía cada vez que pasaban junto al árbol de osmanto dulce que había en la entrada de la barriada. Ofelia era alérgica al osmanto dulce, tanto que sentía picor y tosía sin parar con solo olerlo.
"¿Qué pasa?". Cuando Maeve se dio cuenta de la rígida reacción de Deirdre, le acarició la cara mientras le preg