Mundo ficciónIniciar sesión- ¡Ay, Dios! ¡Luke! – el grito de Bella a mi lado me despierta. Está sentada en la cama, cubriéndose hasta la barbilla con la sábana. - ¿Qué hago en tu cama? ¡Ay, Dios mío! No me digas que tú y yo… que… tú… ya sabes…
- No, pecosa. No hicimos nada. – le digo.
- Gracias a Dios. – dice y suena como aliviada.
Yo la miro frunciendo el entrecejo. ¿Es que acaso no quiere tener sexo conmigo?
- ¿Anoche prácticamente me violaste y ahora sientes alivio al saber que no lo hemos he







