Mundo ficciónIniciar sesiónInspecciono la herida de Nikolai. Al parecer, la bala no ha penetrado profundo en su piel, pero la sangre que comienza a salir es alarmante.
- Baja la pistola, o te juro que disparo – volteo la cara para ver a Sarah caminando a paso lento hacia Mauri. Está usando la pistola que tenía el hombre que me golpeó y que ella derribó.
La estancia se ha llenado de policías vestidos con chalecos antibalas. Llevo mis manos a la herida de Nikolai oprimiendo fuerte, evitando la hemorragi







