El viaje de regreso a casa de Bianca estuvo cargado de un silencio extraño.
No era paz.
No era calma.
Era una especie de tormenta contenida, como si todo dentro de ella estuviera reorganizándose sin pedir permiso.
Las palabras de Maeve seguían resonando en su mente.
Revenge.
Revancha.
No era la primera vez que escuchaba la idea.
Pero esta vez… se sentía diferente.
Más cercana.
Más posible.
Bianca apretó la correa de su bolso mientras caminaba por la acera, sintiendo el aire nocturno rozar su pi