El cordero se había enfriado en su plato.
Ella no había notado cuándo sucedió. En un momento había estado comiendo y al siguiente el plato frente a ella era simplemente un objeto, presente e irrelevante, porque cada recurso disponible que poseía había sido redirigido al problema de sentarse en una mesa con Diego a un lado y Alonzo directamente frente a ella y encontrar un lugar neutral donde poner sus ojos.
Valentina, que tenía los instintos sociales de alguien que había estado manejando habita