No ocurrió de una sola vez.
Nunca lo hacía.
Para Bianca, el desbordamiento siempre llegaba como una inundación lenta que fingía ser aire. Primero estaba la opresión en el pecho. Luego los pensamientos que se negaban a permanecer en sus cajas. Después los recuerdos que venían sin invitación, cada uno presionando más fuerte que el anterior hasta que ya no podía distinguir qué emoción pertenecía a qué situación.
Esa mañana, era todo al mismo tiempo.
Logan.
Diego.
Su familia.
Alonso.
El trabajo.
Y