AL DÍA SIGUIENTE…
ELORA
Me despertó un golpe en la puerta de mi habitación. Me puse de pie, estiré el cuerpo y caminé hacia la puerta. Al abrirla, lo primero que vi fue una canasta de flores y dulces.
Salí al pasillo y miré a mi alrededor, preguntándome quién había traído eso para mí, pero el corredor estaba vacío.
—¿Dónde están las criadas? —murmuré para mí misma mientras recogía la canasta, entraba y cerraba la puerta detrás de mí.
Me senté en la cama y observé el regalo. Al mirar con atenc