Lisandro Miller.
Miraba los documentos frente a mí, esto no podía ser posible
— Estás seguro que esto no es un error?— Pregunté
— No señor, confirmamos varias veces, la noticia nos llegó hace unos minutos y sabíamos que usted debía saber — le hice seña que se largara de mi oficina.
Esto no podía ser cierto, Valentina no podía estar de regreso en el país no ahora que todo parecía mucho más calmado.
Mi teléfono sonó.
Bufe
— Si?— Pregunté
— Valentina regreso con tus hijos, estoy en tu antigua