Mathew bebé, Mathew bebé, Mathew bebé.
Las palabras resonaron una y otra vez en los oídos del alfa y no pudo evitar que un escalofrío lo recorriera de pies a cabeza.
-Dime amor, te gusta- Lara sonrió notando que el rostro de Mathew, más bien, no solo su rostro, su cuerpo entero comenzaba a tornarse de un brillante rojo, pensó por un momento que era realmente hermoso, después de todo era bastante extraño verlo teniendo reacciones tan normales. Una enorme carcajada salió de su boca- Te lo mereces