Era un asunto difícil de abordar mirase por donde mirase. Decir las palabras adecuadas de la persona con la que se había casado y que tenía un amante a pesar de estar en una relación formal y además enlazados era una situación a la que uno no se presentaba todos los días. Para cuando Lara se decidió por fin a hablar ya había hecho tres trenzas de cabello de su esposo.
-Marido mío, sé que es duro lo que te voy a decir, pero me enteré de algunas cosas estos días-
-¿Te refieres a la persona que fu