Una sonrisa extraña se posó en sus labios, pero un pequeño carraspeó de una garganta le hizo mirar hacia el lado encontrando que varias miradas estaban posadas en ella. Una gota de sudor cruzó por su sien.
-¿Marido mío?- y se pegó a él rápido recomponiéndose. No le gustaba ser el centro de atención de aquella forma. La ponía ansiosa y más cuando estaba tan vulnerable con el estado de su cuerpo.
-Tranquila- Mathew a su lado le rodeó la cintura por detrás y la estrechó más contra él de forma prot