Lara se encontró sudando completamente de pies a cabeza. Una presión en su cuerpo hizo que se tambaleara teniendo que ser sujetado por la cintura por su esposo que la mantuvo estable contra su cuerpo. Era como cuando su esposo la envolvía en sus feromonas, pero en este caso era mucho más fuerte que otras veces.
-¿Estás bien?- le preguntó el alfa preocupado al notar la palidez de la bruja. AL momento la envolvió en sus feromonas de forma protectora.
Lara negó.
-Sus feromonas, su presencia, ya ni