Lara miraba su reflejo por encima de su hombro. Su atención puesta en las dos flores que estaban pintadas en sus hombros.
-Son lindas las malditas- asintió con la cabeza en un intento de convencerse- Verdad que nunca hay que decir nunca y yo que odiaba los tatuajes tengo dos por falta de uno- suspiró y se subió la parte de arriba de la blusa acomodándola en su lugar.
Después se puso de lado y revisó su reflejo en el espejo que había hecho que su esposo puliera a mano hasta que este pareciera lo