Mathew tomó un sorbo de té con una sonrisa menos boca que la que Byron tenía en su rostro, mientras escuchaba todo lo que Dyna tenía que contarle. Desde la llegada a aquel lugar donde estuvo durante tres años, desde el inicio de su tratamiento, hasta como había empezado a entrenar su cuerpo y transformación para hacerla aún más ágil. Ahora su cuerpo estaba cerca de lo fuerte que era el de su hermano, aunque no en fuerza, pero si en destreza.
-Me alegra mucho que estés de nuevo con nosotros. Man