¿Una hembra? A él. Acaso Que no jodieran, solo había una loba en el mundo que sería capaz de ser tan insistente con su presencia, sobre todo después de la mala fama que tenía de rechazar de forma sumamente fría. Claro que ellos no lo sabían que solo esa loba lo podía poner a los pies de ella besándole los dedos con pasión. Solo un número muy resumido sabían que él tenía ya a alguien que estaba esperando con ansias para enlazarse.
La emoción recorrió su cuerpo como una ola que casi no lo dejaban