Una vez que Mathew cubrió su mano con una venda y un guardia vino a limpiar el desastre ella salió del estudio y se sentó en uno de los tantos jardines de la manada. Miró al cielo, ese día estaba un poco nublado. Era probable que lloviera.
Se preguntó que estaría haciendo Byron en ese momento y se dio cuenta que era la primera vez que se hacía esa pregunta desde que habían llegado a la manada. Suspiró y se restregó los ojos ligeramente hinchados. No le gustaba sentirse así. Quería a Byron a su