Byron huyó de su hermana por no sabía que vez. No podía enfrentarse a ella, no cuando su cuerpo estaba caliente y deseando devorarse a Dyna de arriba abajo. Deseaba besarle los labios, tenerla entre sus brazos y apretarla hasta que recordara una y otra vez la forma de su cuerpo.
Se golpeó mentalmente. Debía eliminar esos pensamientos de su cabeza. Nunca pensó que a esa altura de su vida tuviera otra cosa que enfocarse que no fuera su entrenamiento y la salud de su hermana. Se detuvo de golpe.