Lara no pudo evitar soltar un gemido lastimero al sentir un fuerte dolor en el costado de su cuello. Estaba familiarizada con eso. Sabía bien que estaba siendo mordido, su esposo solía hacerlo en todo su cuerpo sobre todo en su cuello para dejar rastros de él, le gustaba morderla, pero nunca lo había hecho tan duro como para que sintiera el líquido caliente correr después.
-Umm, marido mío, no me muerdas tan duro, tus colmillos son verdaderamente largos- dijo con la voz pastosa y abriendo los o