Laila
–No deberíamos estar aquí– ignoró las súplicas de Dani mientras sigo ingresando al castillo a escondidas con ellas detrás de mí. Si papá nos ve será un total interrogatorio y yo no sé mentirle, tampoco quiero darle preocupaciones de cabeza.
–Si te callas nadie se dará cuenta–le reclamó arrastrándolas conmigo al jardín– victoria– chillo cuando llegamos a la puerta trasera.
Entramos a hurtadillas y corremos a mí habitación, Dani, Cora y Lana entran conmigo cerrando la puerta detrás de nosot