Bajo la cabeza ante la mirada despectiva que me da papá al sentarme frente a él, parece realmente cansado y su aspecto no es favorable. La barba canosa que ha crecido en su barbilla junto a sus ojeras y pelo despeinado me da a entender que no ha tenido ni un día ni buena noche.
En mis dieciocho años de vida solo he visto a papá así en dos ocasiones y cuando sucede es porque algo realmente malo pasa.
Trago grueso alzando la mirada, él solo me mira sin decir nada al igual que las dos chicas a mi