Me acerco tomando sus labios entre los míos de manera suave, lo cual me hace erizar, la sensación que me embriaga me hace dejar de pensar y pronto Aziel está tomándome en sus brazos para que me siente en su regazo. El ritmo del beso aumenta sin llegar a perder lo romántico, lo dulce y ese sentimiento.
Nada, nada se compara con esto. Lo cual me hace sentir fatal, pero igual que en mis vidas pasadas siempre amó más a uno. Espero que está sea la definitiva.
–Te amo mi rey– él sonríe y yo hago lo m