Fanni
—Despierta.
—Hola, estamos aquí.
—Despierta, por última vez te lo digo.
Aclaró la vista encontrándome con dos sombras similares frente a mí observándome como si fuera un bicho raro.
—¿Mori?— es lo primero que preguntó al ver como se dan una semana divertida.
—No, solo nuestra pareja se encargó de liberarnos. Seremos invencibles— chilla la figura idéntica a mi, alzó una ceja y miró a la otra soltar un gruñido.
—Jodida sean las Diosas, va a ser una tortura.
—Déjenme adivinar, al final si