Lana
–No voy a poder acompañarte– susurro una vez estoy sentada frente a Izel, quien tiene a Matt en sus brazos.
–¿Por qué no?
–Porque Aziel nos pidió a Cora y a mi ir con él no sé a dónde, quiere que Cora haga un hechizo de destrucción y yo le de energía pura– recuerdo perfectamente como hace tres días hacíamos planes de ir a llevar al pequeño Matt al pediatra, pues hoy cumple dos meses y el pequeño no se despega de Izel. Además de nuestra restricción de salir solamente al colegio y del colegi