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Izel

Cuando desperté no había ni rastro de Casiel pero algo tenía muy claro y es que había descansado tanto que me levanté fresca como una lechuga. Me sentía con más energía, con ganas de hacer, era como si yo fuera un teléfono y hubieran puesto a cargar.

Ahora mismo nos encontramos en medio del bosque, Lana, Cora, Amon y yo. Entrenando o eso parecía, pues Cora no hacía más que lanzar hechizos tontos que Amon esquivaba.

Lana parecía estar en una nube y yo pues.. ni
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