Laila
Lavo mi cara tratando de fingir una sonrisa y de hacerles saber a todos que estoy bien, pero no puedo mentirme, no puedo mentirle a él por más que trate. No puedo evitar sentir que mi mundo se acabó y que nada tiene sentido ahora.
–Sabes que siento todo lo que sientes.
–Lo sé– le respondo a mi mate, él está apoyado en el marco de la puerta del baño mirándome fijamente– pero no es solo mi dolor, es el dolor de Aziel también– le susurro y me acerco a abrazarlo– estaré bien, te lo prometo–