Izel
La luz blanca palpitaba oscureciendo e iluminando mi camino. El pasillo por el que caminaba era totalmente desconocido, jamás había estado aquí en ninguno de mis sueños. Mire mis pies descalzos y el vestido blanco hasta mis tobillos.
—¿Hola?— Mi voz hizo eco en el lugar, sentí unas pisadas tras de mí, me giré alarmada— ¿Hay alguien ahí?— risas empezaron a escucharse mientras yo empezaba a correr desesperada por salir de aquel lugar.
—Izel…
—No te resistas Izel.
—Consumelo.
—Libéranos.
Lo