Maratón (2/3)
Amara
Terminé de servir mis cereales para observar a Cora sentarse y mirarme con una sonrisa pequeña.
—Buenos días— saludo. Le pase la tasa donde servía mi cereal y serví otra para mi— Gracias.
—De nada— me senté enfrente de ella, observándola. Era una chica muy bonita y pequeña— ¿Qué te ha parecido vivir con nosotras, el reino, todos esto?— empiezo a hacerle conversación. No me gusta comer en silencio.
—Todos ustedes son muy caóticos, pero son excelentes personas. No pude estar e