Izel
La noche había pasado pero el cosquilleo en mi cuerpo no, me sentía tensa y desanimada. Lo único que quería era meterme en mi cama y pasar todo el día ahí sin que nadie me molestará.
Fue un interrogatorio luego de mi confesión, yo no podía hablar en lo más mínimo sentía la lengua entullida y los labios cortados. Pero si quería proteger la memoria de Julián esa fue mi única opción.
Me arrepentí, pase toda la noche pensando en la manera de pedirle una disculpa a Lana, no debí decirlo, no