Amara
Paralizada era la palabra correcta; no podía moverme, hablar o siquiera mirar el rostro de mi padre ante la petición de Aziel a mi padre.
En estos momento en alma salio de mi cuerpo, me quedé sin voz y sin movimiento de mi cuerpo mientras miraba a Laila en busca de ayuda, quien tomaba la mano de mi hermano mientras éste retenía su ira mirando al príncipe.
Oh Diosa, que ha hecho este hijo tuyo.
Trague grueso mientras sentí la mano de Aziel tomar la mía y dar un suave beso en ellas y fue en