Cora
En qué momento habían llegado hacia nosotros si los estábamos viendo hace unos segundos. Vampiros, qué esperaba.
–Levántense– pide la mujer obligándonos a ponernos de pie.
–¿Qué le has hecho a mi aldea?– las palabras salen solas de mi boca, Isaac gruñe cuando los vampiros me toman del brazo y Karia se pone a la defensiva.
–¿Yo? Solo la reconstruí niña tonta– los vampiros nos aprisionan y no es conveniente empezar un con frotamiento en un lugar que está repleto de vampiros. Es mejor tener c