Mundo ficciónIniciar sesiónROMANCE DE CIENCIA FICCIÓN ¿Alguna vez te has preguntado qué sucedería si la tierra estuviera a punto de acabar? Pues eso es exactamente lo que sucede y no puede ser peor. En Andrómeda se ha desatado una guerra creando desastres y destruyendo todo a su alrededor, eso, para desgracia de la humanidad, incluye a la galaxia hermana: la Vía Láctea. La humanidad se enfrenta a las consecuencias de esta guerra lo mejor que puede, pero nadie está preparado para lo que se acerca por el espacio como una amenaza de muerte. Es gracias a un científico brillante y con piel de color rojo, que pueden comenzar a luchar por sus vidas. Alisa y Vilkank deberán ayudarse para poder cumplir su misión, una que los ayudará a todos con el fin de mantener viva a la tierra mientras se dan cuenta de que entre ellos existe una atracción intensa e inevitable que los llevará por caminos de deseo que nunca imaginaron. Y cuando los únicos posibles salvadores les hagan una petición imposible, deberán aceptar las condiciones para poder salvar a la humanidad. Sus decisiones lo cambiarán todo y millones de vidas recaen en sus hombros.
Leer másLa vida en la gran ciudad siempre es complicada y algo difícil, pero para Roxana Nowak de 24 años ya era una rutina fácil y siempre vivía organizada. Ella actualmente tiene el trabajo que toda mujer desearía: es la secretaria y asistente personal del mismísimo Víctor Smirnov, el Ceo más guapo y codiciado de toda la ciudad.
Ciertamente parecía ser el gran premio de la lotería para casi todas las mujeres solteras de la ciudad, pero Roxana sabía muy bien porque entre sus funciones laborales estaba callar y ser la confidente de su jefe, quien llevaba sosteniendo un romance clandestino con una mujer llamada Lisa Smith, la cual era una modelo que se robó el corazón del joven Ceo y con quien ha tenido una relación de más de 3 años en secreto.
Justo en esos momentos Víctor y su pareja se encontraban en una habitación de un lujoso departamento.
- Buenos días mi amor – dijo una mujer rubia, quien en esos momentos estaba desnuda ante su amante dejando a la vista su hermoso y curvilíneo cuerpo de tonalidad de piel clara, donde sus ojos color chocolate demostraban felicidad y lujuria al sentir el cuerpo de su amado sobre ella a la vez que comenzaba a besarla.
- Buenos días Lisa – le contestó él, quien era un hombre de físico ligeramente fornido, espalda amplia, cabello corto color azabache y ligeramente ondulado, con ojos de color azul como el mar profundo y de tonalidad de piel clara.
- Hoy si dormimos delicioso – indicó coqueta la mujer.
- Eso parece.
- Fue un milagro que Eduard no llorara.
- Sí, parece que se está acostumbrando – habló el acariciando el rostro de ella y dándole besos cortos, sintiendo como el calor empezaba a invadir su cuerpo y justo cuando estaban por iniciar una ronda matutina de sexo…
- ¿Qué estás haciendo Víctor? —dijo una voz monótona que asustó a la pareja en la cama.
Miraron a una mujer mayor de cabello castaño parada frente a ellos, quien dejaba notar a través de sus ojos azules el asco y decepción que sentía en esos momentos.
-
¿Quién es usted? —dijo Lisa asustada y se escondió detrás del hombre.-
Niña no te hagas la mosca muerta que no te queda, ya que conozco a las de tu tipo.-
¿Madre cómo entraste aquí? -mencionó Víctor molesto- ¿quién te dijo… acaso Roxana me traicionó?- El castigo de tu secretaria está pendiente, aunque admiro su lealtad hacia ti – habló Judith empleando un tono de sarcasmo – por ahora cancelen su ronda de sexo y vístanse porque debemos hablar - indico saliendo de la habitación.
Al estar solos la pareja se miró a ver preocupados, porque eso era lo que siempre estuvieron evitando.
- Mi amor perdón… - dijo Víctor abrazándola.
- Descuida Vic, no es tu culpa porque tú no puedes controlarlos – habló ella sonando comprensiva acariciando el rostro de su amado.
- Tranquila yo estoy aquí y si es necesario enfrentare a mi madre para defender nuestro amor – declaró de forma segura tomándola de las manos.
- Sí – contestó Lisa de forma tímida, buscando abrazarlo para ocultar la sonrisa divertida y arrogante que se dibujó en sus labios ya que eso quería y estaba ahora a muy poco de volverse la señora Smirnov y tener todo lo que había deseado siempre.
Tras eso los dos se apuraron a arreglarse y salir a la sala donde se miraba a los padres del pelinegro jugar con él bebe, quien se notaba divertido por recibir tantas atenciones.
- Madre, padre… - saludó Víctor, tomando de la mano a Lisa.
- Déjate de payasadas y siéntese de una vez – ordenó molesta Judith – sabes hijo me has desilusionado y eso que creí que te eduque mejor… pero veo que falle – habló dedicándole una mirada de odio a la rubia.
- Perdón si piensas eso de mi madre, pero yo la amo.
- Jajaja ¿en serio? ¿amor?
- Así es señora, yo amo sinceramente a su hijo.
- ¿En serio? ¿amaras a mi hijo aun si lo llego a desheredar y lo dejo en la calle?
- … - Lisa se asustó un poco al escuchar eso.
- Madre, ya basta…
- Ella no es como nosotros y solo te está usando.
- Eso no es verdad, nuestro amor es puro y sincero.
- Aunque no quiera, tu ramera tiene suerte porque este bebe es idéntico a ti, Víctor – habló mirando de reojo a su esposo.
- Madre ya deja de hablar de esa forma, porque piensas que Lisa solo está conmigo por interés.
- ... - Judith estaba por contestarle pero fue interrumpida.
- Ya basta – habló por primera vez el mayor – hijo, ya deja de ser un iluso y abre los ojos porque esta mujer no te ama ni a ti ni a mi nieto, solo quiere el dinero que tienes o el que se supone que tendrías.
- Supone… - susurró asustada la rubia.
- Padre ¿qué estas tratando de decir?
- Eres una vergüenza, así que debes imaginarte que estoy pensando en desheredarte ahora mismo para que seas libre y puedas irte a vivir a donde quieras con tu modelito y aprenderás lo que es no tener ni un centavo en el bolsillo y buscar vivir el día a día ganándote dinero para llevarte algo a la boca.
- Ustedes, ustedes no pueden… - empezó a decir preocupada Lisa.
- SÍ PUEDO, PORQUE YO HICE ESA FORTUNA CON MI ESPOSA.
- Bien hagan lo que quieran – dijo Víctor colocándose de pie.
- Víctor… - Lisa estaba preocupada porque eso no era lo que quería que pasara.
- En ese caso, quiero que ambos se quiten las ropas – dijo Judith sonriendo de lado.
- ¿Qué? – preguntó confundida la pareja.
- Sí, van a irse sin nada porque ninguno ha trabajado por la ropa que llevan puesto, esas ropas las compraron con nuestro dinero y como sabrás no te quiero dar nada.
- … - Lisa estaba asustada, porque eso no estaba en sus planes, ya que ella por interés busco enamorar a Víctor porque representaba esa estabilidad económica y vida de lujos que siempre deseo y sabía que se merecía.
- Bien… que así sea – indicó molesto Víctor.
- Amor… - le llamó Lisa.
- Judith, espera… démosle una oportunidad – opinó divertido el mayor.
- Damián, esto no es un juego – le reclamó- tu hijo se atrevió a ocultarnos a su propio hijo.
- Bueno démosle el beneficio de la duda – indicó acomodando al bebe sobre su regazo.
- Padre gra…
- No tan rápido Víctor que esto no es un premio a tu estupidez, por ahora arreglemos un problema a la vez y lo primero es mostrar a mi nieto al mundo, es decir, que al final de esta semana se casaran en una ceremonia pequeña.
- … - Lisa sonrió ante eso, porque eso es justo lo que deseaba: casarse.
- Gracias padre.
- Solo recuerda que esto no es un premio te casaras con esa mujer que dices amar, pero a cambio deberás pagar un alto precio que luego te pondremos y firmaran un contrato matrimonial muy específico.
- Me parece bien, prometo… – empezó a decir Víctor y en eso sintió un ligero apretón de manos donde miro a la rubia y sonrió – prometemos cumplir y buscar estar a la altura de todas sus expectativas.
- Yo prometo ser la mejor nuera, señores Smirnov – indicó Lisa – no se arrepentirán de esto.
La mujer mayor hizo una mueca al escuchar eso, ya que odiaba ver que mujeres como esa rubia conseguían lo que querían, pero esperaba que con el tiempo su hijo pudiera ver lo que ella igual veía: una mujer trepadora y oportunista que solo estaba a su lado por dinero.
HARRYEl hombre lo miró entonces mostrando la sorpresa en su mirada. Sus ojos se llenaron de pánico mientras se levantaba casi como si necesitara correr, huir de él. Harry lo miró con intensidad preparado para cualquier reacción menos para la que sucedió, Raknik pareció perder toda la fuerza antes de lanzarse una vez más en el sitio en el que había estado sentado, se revolvió el pelo con lo que parecía desesperación y luego lo miró.-Sirve entonces- le dijo Raknik sin verlo.Él se sentó y colocó las copas en el mueble antes de servirlas. Llenó ambas copas hasta la mitad antes de entregarle una a Raknik.-Es un tinto de la tierra, debería ser bueno- comentó él dando el primer sorbo.Se mantuvieron en silencio, Harry se negaba a irse. Necesitaba alguna explicación, una reacci&oacu
HARRYAdvertencia: Este capítulo posee escenas románticas y eróticas entre dos hombres, no es necesario que lo leas si no eres amante del tema. Gracias por llegar hasta aquí. Después de todo lo que había sucedido su vida se sentía un poco perdida, dejar la tierra había sido un cambio drástico, sobre todo considerando lo que dejaba atrás y al sitio al que se dirigía. No había sido sencillo aceptar que Portrats tendría un clima bastante homofóbico para desarrollarse, algo que le molestaba muchísimo. Y no porque él fuera gay, se había considerado bisexual desde el día en que había besado a un hombre sabiendo que lo había adorado, solo para comprobar, y luego había salido con su novia ansioso por desnudarla, la mujer era divina.Su vida estaba llena de personas que amaba y que lo hac&ia
MARTIN OSLODos años después de la llegada de los humanos a PortratsSu vida había sido placentera y agradable, al menos era eso lo que pensaba cuando recordaba los buenos momentos y a las personas que habían estado con él. Al final del camino solo era Hillary la que había estado allí. Se habían conocido luego de que ambos fueran confrontados porque nunca atendían a las reuniones vecinales, por lo que habían unido fuerzas hasta que los habían dejado en paz. Hillary Carusso era una mujer divertida a la que había apreciado muchísimo y había lamentado el día en el que lo había dejado solo, él había pensado que pasarían más tiempo juntos.Sobre todo porque luego de una vida de lujos y excesos donde el amor se había escapado de sus manos al igual que las oportunidades de tener una familia, ella había llegad
Ella se quedó muda unos segundos.-Supongo que en la tierra fue una posibilidad olvidada- inició Mildred -y al llegar aquí tuvimos que adaptarnos, aprender a vivir en un nuevo planeta. Olvidar los malos recuerdos para poder disfrutar de nosotros y nuestra relación como lo hacíamos antes, pensé que esa era la razón de esta cena.-Tienes razón- aceptó con dulzura en su mirada -pero, ¿considerarías la idea de tener a otro pequeño?Sus ojos se llenaron de lágrimas y ella solo pudo alzarse sobre la mesa para besar a su esposo con fuerza.-Claro que sí- afirmó ella sin dejar de besarlo -feliz aniversario mi cielo, te amo muchísimo.-Feliz aniversario, mi cielo- respondió él con sentimiento -te amo mucho.Josep la acercó a su cuerpo para besarla con fuerza y luego la dejó ir. Era momento de irse, lo veía
MILDREDLlevar a Molly a la casa de Vartirak siempre resultaba ser un proceso complicado, debía organizar un bolso completo en donde lo básico fuera llevado. A su hija no le gustaba estar sin sus pertenencias aunque sí le gustaba quedarse en otras casas para dormir, la niña decía que se sentía como una aventura aunque ella nunca pudiera comprenderlo luego de todo lo vivido. Se subieron en el vehículo que los llevaría por fin a la casa de la mujer Prometius y llegaron rápidamente allí.Vartirak abrió la puerta con una sonrisa.-¿Cómo está mi niña bonita?- Le preguntó la mujer a Molly cuando su hija corría a abrazarla.-Estoy muy bien- aseguró la niña -sobre todo porque voy a quedarme contigo, ¿Lili y Margo ya están aquí?-Solo Margo, bonita. Lili llegará más
MILDRED Dos años más tarde Habían pasado dos años y todavía no podía creer que hubiera pasado tanto desde que los humanos habían llegado a Portrats. El tiempo corría apresurado, el año anterior Alisa y Vilkank habían completado su ritual de unión de almas, algo parecido a un matrimonio religioso de la tierra porque se suponía que esta unión no podía terminarse. Había sido bonito y sentimental, ella comprendía la emoción de su amiga, pero estando con su esposo nunca podría experimentar aquel ritual y estaba bien con eso. Su vida se sentía completa del modo en que estaba ahora, saber que la seguridad era una constante la hacía sonreír con más fuerza. Mildred sonrió cuando su pequeña, que ya había cumplido los ocho años de edad, corría hacía la cocina de la casa que les habían asignado luego de llegar. Josep y ella habían decidido quedarse cerca de sus amigos, por lo que sus casas no quedaban demasiado lejos, eso ayudaba mucho
Último capítulo