—Me alegra escuchar eso, yo no estoy interesada en ningún hombre, pero mis padres parecen decididos a buscarme marido antes de que acabe el año.
—Me sucede lo mismo, ¿qué te parece si nos vamos y les hacemos creer que hemos congeniado a tal extremo que deseamos conocernos un poco más?
—¡Acepto! Es mi única oportunidad de huir de este espantoso lugar.
Nos encaminamos a mi auto y dado que ella no trae el suyo, la dejo en su departamento, intercambiamos números, por si en algún futuro podemos hace