28: Besos prohibidos.
Elizabeth.
—Necesito estar sola —me levantó y enseguida la mano de Kai me detiene.
—Recuerda que nos debes una explicación a todos —musita solo para los dos.
—Lo sé, pero no será hoy —respondo en el mismo tono. La verdad es que quiero explicar las cosas, pero no me creo con la suficiente energía cómo para hacerlo.
—¿Entonces cuándo? El consejo no va a esperar a que te sientas mejor Eli, si te descuidas nos atacarán. Ya rompiste una regla sagrada, no esperes a que ellos no actúen —molesta sue