Narrado por Aldara
El frío se cuela en mi piel como agujas invisibles, pero el hielo verdadero está dentro de mí.
Él se ha ido.
Lo veo desaparecer entre los árboles, su espalda rígida, sus pasos firmes, como si cada uno de ellos lo alejase no solo de este lugar, sino de nosotros.
Y yo no me muevo.
Porque no sé si debo correr tras él o si ya es demasiado tarde.
Porque sé que en el momento en que intente detenerlo, me encontraré con su mirada y veré lo que he hecho.
—Ragnar…
Mi voz es un murmullo