Narrador: Aldara
El viento aún susurraba a nuestro alrededor, pero esta vez su canto era distinto. Había un eco de advertencia en su murmullo, un presentimiento oscuro que me erizaba la piel. La energía en el bosque vibraba con una tensión latente, como si la naturaleza misma estuviera conteniendo el aliento.
Ragnar y yo nos miramos en silencio. Su postura, siempre firme y resuelta, ahora estaba cargada de alerta. Yo sentía una presión en el pecho, un presentimiento de que algo se aproximaba. N