Narrado por Aldara
El aire estaba cargado de energía. Desde que había conocido a Ragnar en su forma de lobo, algo dentro de mí se había asentado y al mismo tiempo encendido. Verlo así, con su pelaje oscuro como la noche y sus ojos dorados brillando como fuego, había reafirmado la conexión entre nosotros. Era imposible ignorar la atracción que sentía, no solo por el hombre, sino también por la bestia. Y lo más extraño era que, frente a su lobo, mi magia no se descontrolaba; parecía que él equilib