La mañana en el Castillo de Gales no llegó con el canto de un gallo convencional, sino con una interpretación magistral de "Caballo Viejo" ejecutada por Marquitos utilizando un peine y un trozo de papel de seda. El eco rebotaba en las gárgolas de piedra, que parecían estirar sus cuellos de granito para entender de dónde venía tanto sabor caribeño en medio de la neblina galesa.
Lucía se despertó con una determinación de hierro. Hoy no era un día cualquiera. Hoy se celebraría el "Bautizo de la Id