Mundo ficciónIniciar sesiónOh…ese delicioso aroma.
Delicioso, potente, atrayente, embriagador. De una hembra llamando a un lobo macho para aparearse. Y en ese caso Layan era ese lobo.
Gruñó fuerte haciendo vibrar su pecho. Solo podía salivar ante la estimulación de cada fibra de su cuerpo. El pequeño cuerpo sobre el de él que se movía suavemente, pero hacía la ficción entre sus partes más sensibles aún más er&







