Recuperar la respiración es un suplicio, algo quema en mi espalda y un peso cae duro sobre mi pecho. Estamos en plano astral, la gelidez característica me lo indica, sin embargo, todo sigue siendo un caos y los gritos caen sobre mis sensibles oídos. Trato de moverme, pero mi necesidad por aire es mayor, hago el esfuerzo sobre humano de aspirar bocanadas, pero solo consigo lastimarme más.
Alguien me levanta y entonces escupo. El alivio es tal que jamás sentí tanto placer, de pronto ya puedo resp