Josué me ayuda a desempacar, aunque fue en contra de mi voluntad, pues yo no tenía planeado desempacar un solo calcetín, pues no traía gran cosa empezando porque ni siquiera hice yo mi maleta. Al ver el vestido que Karim eligió para mí, debo contener una risita, ese trozo de tela no es más que un trapo que tenía años de vivir en lo más profundo de mi clóset. Es bonito, no lo voy a negar, pero ni de broma me va a quedar.
Para mal, he perdido muchísimo peso. El preferir gastar dinero para drogarm