En cuanto terminé de hablar, el rostro de Mela se desplomó al instante.
—Nicole, ¿ahora que has probado un poco del poder, vas a hacerme esto? Ya te prometí que compensaría el daño, ¿por qué no te detienes?
—¿Nunca has escuchado esa expresión? No hay que patear al que ya está en el suelo.
—Además, ¡éramos compañeras de porristas en la preparatoria! ¿De verdad no me vas a dar ni un poco de consideración?
Qué graciosa la frase “No hay que patear al que ya está en el suelo.”
No pude evitar pregunta