Mundo ficciónIniciar sesiónEntramos en la habitación, la cama de matrimonio estaba decorada con globos en forma de corazón y pétalos de rosa.
—Ven conmigo.— me lancé sobre la cama y tiré al suelo toda la decoración al quitar la sábana de arriba.
—Reika, yo...— se sentó en el borde de la cama y yo me arrastré hasta allí. No quiero pillarme los dedos con esto, pero estoy casi segura de que pasó más de diez minutos hablando sobre lo mucho que le costaba controlarse a mi lado.







