Mundo de ficçãoIniciar sessãoTras un par de canciones más, decidí que ya había bailado suficiente. Duke no se movía, permanecía en un sillón frente a mí, sin apartar la mirada de mis movimientos atropellados.
Noté que nadie se acercaba demasiado a mí, Duke negaba con la cabeza sutilmente y todos se apartaban.
—Quiero irme ya.— murmuré al sentir que no se me pasaba el efecto. Era extraño que una sola copa me estuviese causando tal pérdida de control.
—Claro.— se levantó y me tendió







