Mundo ficciónIniciar sesión—De acuerdo...— tenía sentados en una cama de motel a tres chicos muy guapos que decían estar enamorados de mí, ideal, de no ser por que se convertían en cánidos ocasionalmente.— Esto no puede seguir así, tenemos que hablar.— todos abrieron la boca pero los detuve.— Max, está claro que tenemos una conexión tan profunda que no podemos ver ni la punta del iceberg, no puedo deshacerme de tal cantidad de amor.
—Reika, la primera vez que te vi deseé no volver a perderte nunca, sol







